NO MÁS BESOS
Emma Chichester Clark
NARRADOR
MOMO
TIA ANITA COLITA
MIMI
MAMA MICO
BEBE
NARRADOR: Hubo una vez en medio de la jungla un pequeño miquito llamado MOMO quien odiaba los besos. Se preguntaba por que tenían que haber tantos besos. Porque sucedía en todas partes, en cualquier lugar, sobre todo ocurría con las mamas besando a sus bebes y deseaba que nadie se hubiera inventado los besos y que nadie le diera besos a él, en especial aquellos que no conocía. También veía como su familia lo hacia todo el tiempo: el tío Juan Macaco besaba a la Tía Anita Colita, la Tía Anita Colita besaba al primo Jorge Primate, el primo Jorge Primate besaba a la primita de Momo llamada Mimi. Besos para saludarse y para despedirse, besos de buenos días y besos de buenas noches. Momo huía desesperado cuando alguno de su familia se acercaba a el con intenciones de darle un besito. Como acostumbraba hacerlo su tía Anita.
TIA ANITA: Adiós mi pequeño Momo mi ruflufluncito, mi cachicurris chichirris, besito a la tía aver..MUAAAAA, MUAAAAA, MUAAAAA
MOMO: No por favor, no mas besos AGHHHHH
TIA ANITA: Este Momo es un resabiado, no se deja dar piquitos.
NARRADOR: Un día la prima de Momo se lastimo un dedo alarmando a toda la familia.
MIMI: Ayyyyyyyy, Ayyyyyyyy me pegue en el dedito BUUUUUUAAAAA, BUUUUUAAA
MAMA: Pero que paso Mimi que te hiciste en los deditos?
MIMI: Ayyyyyyyy, Ayyyyyyyy
MOMO: Estábamos jugando y yo sin querer la pise. Juro que fue sin intención.
MIMI: Es verdad, el no tuvo la culpa.
MAMA: Yo se que te puede curar rápidamente.
TIA ANITA: Si y yo puedo ayudar
NARRADOR: Mimi y Momo se quedaron mirando asombrados como Mama mico y tía Anita tomaban con tanta tranquilidad el asunto.
MAMA: La cura para este mal es una lluvia de besitos en el dedito.
TIA ANITA: Si, besitos cariñositos.
NARRADOR: Mama mico y tía Anita de inmediato comenzaron a darle besitos en el dedito a la pequeña Mimi. Mimi comenzó a sonreír y fue olvidando poco a poco lo que había pasado mientras Momo se alejo fastidiado. A Mimi le encantaban los besos, tanto, que podía besar cualquier cosa hasta los escarabajos, hormigas y caracoles que de vez en cuando recogía. Otro día Mimi y Momo tuvieron una fuerte discusión por un juguete.
MIMI: Es mío Momo suéltalo.
MOMO: Que no, es mío. Estaba en mi habitación.
NARRADOR: Tanto forcejearon por aquel juguete que finalmente este se rompió por la mitad. Mimi al verlo roto se puso a llorar. Momo por su parte se fue indignado a un rincón con los brazos cruzados refunfuñando. En esas apareció Mama mico
MAMA: Que paso niños, no deben pelear.
NARRADOR: Los pequeños miquitos se miraron con recelo. Pero no se decidieron a hacer las paces.
MAMA: vengan y hacen las paces como buenos primitos que son.
NARRADOR: Mimi entonces se acerco a su primito para besarlo. Pero este salió corriendo.
MAMA: Momo que haces, dale un besito a tu primita.
MOMO: No, si es con un beso no. Así no quiero.
NARRADOR: Y a pesar de que Momo hizo las paces con su primita se negó rotundamente a darle el beso que ella quería. Momo tomo tan en serio su idea que no hubiera más besos que pensó que debía decírselo a toda su familia para que se dieran cuenta de lo desagradable que era dar besos y para que de una vez por todas dejaran de hacerlo. Entonces, espero que todos estuvieran reunidos en la sala de su casa árbol y parado en una silla grito:
MOMO: ¡No más besos!
NARRADOR: Al principio todos lo miraron estupefactos al ver como el pequeñín de la casa gritaba de tal forma. Sin embargo, al rato, todos lo tomaron con mucho humor y algunos pensaron que los gritos de Momo eran tan solo la muestra de la fuerza y el carácter que había